Centro de Nutrición Dr. Norberto Russo
 

Testimonios

Estos son algunos de nuestros pacientes que han alcanzado el objetivo que se han propuestos, lo que siempre destacamos que lo importante aprender a comer, y no ya solo bajar de peso mediante el sacrificio. Insistimos: lo fundamental es aprender a comer



35 kilos en 6 meses




¿Para qué seguir sufriendo?

Tengo 59 años y hace 6 años me hice esta pregunta. Era obesa vivía escondida tras ropas oscuras, largas amplias.Pesaba 94 kilos y tenía malestares físicos, como cansancio, pies hinchados, pesadez. Hace 6 años y gracias a una amiga conocí al DrRusso, quién me enseñó a comer lo debido y llevar una vida sana. Hoy peso 64, y me siento física y espiritualmente satisfecha.

Las claves es la elección de los alimentos, variar los hábitos e incorporar actividad física, complementada con el uso de máquinas para modelar y eliminar adiposidad localizada y con masajes. Al verme en silueta se elevó notablemente mi autoestima.

Querida lectora considero que la obesidad es una enfermedad que puede ser controlada, logrando así un peso ideal, para poder vivir sana y saludablemente


agosto 2009 120 kg | febrero 2010 86 kg





“Estoy volviendo a vivir”

“En mi adolescencia era muy delgada, pero a los 21 llegué a pesar 124 kilos. Ahí empecé el tratamiento con el Dr. Norberto Russo y volví a los 64, pero como no lo continué como debía aumenté nuevamente y llegué a los 189.

Me atacaba la ansiedad y comía, sobre todo hidratos de carbono que a mí me engordan mucho. En el 2005 alcancé los 200 kilos. Físicamente no me sentía bien, tenía la autoestima baja y sufría mucho la discriminación en la calle. No podía hacer mandados porque me agitaba. Una persona de 189 kilos no entra en ningún lado, la gente sigue pensando que la obesidad es una decisión y no una enfermedad, por eso te miran mal, te critican. A mi hijo en la escuela lo cargaban porque tenía una mamá gorda. Un día me dijo que cuando fuera grande no iba a comer más para no ser como yo. Por ellos y por mi salud empecé el tratamiento.” El doctor especialista en nutrición y obesidad, Norberto Russo, explica que “lo de Sandra es una hiperobesidad de tipo Ginoide. Nosotros las llamamos cariñosamente forma de guitarra: son flacas de la cadera para arriba y gordas en la zona inferior. Este tipo de obesidad está vinculada con los cambios hormonales. Sandra tenía tendencia a engordar y se le produjo después de los embarazos. Uno puede vivir con una predisposición metabólica, pero es indispensable que se produzca también un golpe emocional que despierte esta cuestión. El desequilibrio puede producir una diabetes, una hipertensión o una obesidad: en este caso fue un aumento incontrolable de peso. Nosotros le damos muchísima importancia al desequilibrio metabólico que produce el estrés en los seres humanos.


El estrés es bueno, te da ganas de vivir, de luchar. El problema está cuando se prolonga en el tiempo y se hace crónico, convirtiéndose en distrés, que produce un desarreglo en el metabolismo. El estrés te baja el deseo sexual, entonces no te preocupás por sentirte atractiva, es una cadena.

Para que nuestro cuerpo funcione correctamente necesita de una cierta cantidad de insumos calóricos y una dieta equilibrada. Cuando se nutre al cuerpo con oxígeno, agua, alimentos y nutrientes necesarios, las células del organismo cumplen eficientemente su trabajo y queman la energía que aportan las calorías a una adecuada velocidad. Esta tarea correcta del metabolismo se logra gracias a cuatro factores: alimentación sana, buena digestión, actividad física y la infesta de cantidades adecuadas de minerales y vitaminas. Cuando uno de estos factores no está o no funciona correctamente, el metabolismo tardará más de la cuenta en quemar las calorías ingeridas y las que nos e quemen se acumularán en el cuerpo en forma de grasa. Con Sandra trabajamos más que nada la parte anímica, la neurológica. A un paciente obeso no hay que atenderlo únicamente por la cantidad de comida que ingiere sino también por el grado de distrés, de tensión que está viviendo y que está desarreglando todo el sistema de neurotransmisores y de insulina.

Está comprobado que cuando hay un estrés muy intenso la serotonina, un neurotransmisor, produce aumento de la depresión, ansiedad y ganas de comer carbohidratos así como de la insulina, una hormona que ante el distrés y la gran cantidad de ingesta de hidratos se hipersensibiliza y genera picos atroces de hambre a las 11 y 18 hs.

En nuestro Centro de Nutrición acondicionamos la alimentación a la problemática de cada paciente con un plan en el deben realizarse 4 comidas obligatorias y 2 colaciones (media mañana y media tarde). Se tiene un día libre y otro a base de líquidos. En el caso de Sandra bajé al máximo los hidratos de carbono y las grasas y aumenté los aminoácidos que están en las proteínas haciendo disminuir la ansiedad y depresión. Todo esto generó un mejoramiento en su estado anímico y autoestima. Se la obligó a concurrir a la consulta una vez por semana o cada 15 días, donde se efectuaron controles de orina para evaluar la movilidad de las grasas y evitar cualquier tipo de descompensación. En este momento tiene un espectacular estado anímico y esos picos de hambre desaparecieron. Se encuentra en una etapa de mantenimiento realizando controles mensuales, con la advertencia de que por un año no puede aumentar su cantidad de hidratos de carbono ni de grasas.

La persona que quiere adelgazar no tiene que buscar milagros sino técnicas de alimentación que pueda adaptar por el resto de su vida y además tener como mínimo media hora para uno. Si uno no se dedica tiempo, no vive, sino que subsiste. Por esto, lo más difícil de trabajar con los pacientes es convencerlos de que pueden hacerlo. El paciente viene a buscar la droga milagrosa, pero no existe. El milagro lo produce el paciente, no yo. Yo únicamente enseño, educo. El que triunfa es el paciente y cuando se da cuenta de eso, es la mejor anfetamina que le doy. El problema de la obesidad es volver a engordar. Podés hacer la dieta de la luna, del pochoclo, bajás unos kilos pero si no estás convencido de lo que querés, volvés a aumentar. La mejor droga para adelgazar es el control médico semanal. Si el paciente cumple con esta pauta, no hay gordo que resista. Pero si viene una vez al mes no sirve, si hacés la misma dieta durante un mes no bajás porque el cuerpo se acostumbra a esa dieta y no te produce el mismo efecto que al principio, por eso hay que hacer cambios permanentes.”


Sandra siente que volvió a nacer: “Ahora me siento otra persona, antes no podía salir ni a la vereda porque me agitaba, estaba muy gorda y me daba vergüenza. Antes me gustaba ponerme tacos pero no había taco que me aguantara. Ahora ando en tacos para todos lados, me visto con ropa ajustada, me muestro. Me siento mucho mejor conmigo misma y con los demás. Estoy volviendo a vivir.”


Sandra se empezó a amar, se encontró consigo misma. El cuerpo no perdona que te olvides de él. Uno tiene que dedicarse a todo el mundo pero sin olvidarse de uno mismo. Para Sandra, el antídoto principal para afrontar la obesidad es tenerse en cuenta. “Siempre nos dejamos al final, primero los hijos, la familia y nosotras a lo último. Hay que quererse más, sin descuidar al resto, pero teniéndose en cuenta. Hay que tener conciencia de que tenemos una única vida y hay que disfrutarla.”





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