Centro de Nutrición Dr. Norberto Russo
 

Alerta Roja: Estrés y Distrés

Entre los síntomas más comunes encontramos trastornos anímicos, ansiedad, irritabilidad, insomnio, alteraciones del humor, disminución del rendimiento psicofísico, y lo que se esta produciendo últimamente es fibromialgia. En palabras del doctor Norberto Russo, podemos prepararnos para la llegada de fin de año con consejos para prevenir y mejorar nuestra calidad de vida.



Los últimos días del año acumulamos preocupaciones y actividades que elevan niveles de lo que conocemos como estrés. Pero se presenta el distrés cuando las demandas o exigencias del entorno psicosocial son intensas, excesivas o prolongadas, superando la capacidad de adaptación del individuo.



    “La fibromialgia y el trastorno de fatiga crónica son lo que nuestro tipo de sociedad ayuda a producir. Es el agotamiento que lleva la gente que no tiene poder de reacción y parece ser una depresión, pero no lo es. El trastorno de fatiga crónica es un agotamiento psicofísico donde el que lo padece tiene perdidad de la concentración, de memoria y poder de decisión. Se relaciona con la fibromialgia, ya que se puede producir combinada con la fatiga, pero la inflamación de los músculos por la tensión, agrava el panorama del paciente. Debemos entender que los músculos necesitan mantener contraccion y relajacion. Con el estrés, solo tienen contracción, entonces en ese momento, todo el cuerpo duele. Son enfermedades imposibles de detener sin cambiar el estilo de vida que llevamos”.

Los llamados estresores o factores estresantes son las situaciones desencadenantes del estrés y pueden ser cualquier estímulo, externo o interno, tanto físico, somático o sociocultural que propicie la desestabilización en el equilibrio dinámico del organismo. De la cantidad de personas que realizan una consulta por padecer trastornos psicofísicos, la mayoría son mujeres cercanas a los 40 años. Por distintos motivos pueden aparecer síntomas de alerta y por situaciones traumáticas puede desencadenarse una problemática mayor. “Un caso de ejemplo es el de una paciente llamada Olga, que se presentó al consultorio con una depresión muy intensa. El elemento estresante fue la pérdida de su trabajo. Esta mujer comenzó a notar de noche dolores musculares. Tomó analgésicos, pero no había respuesta de alivio. Al hacerle la evaluación médica encontramos que padecía fibromialgia. Ya no era posible, en el grado en que la encontramos, poder curarla sólo con analgésicos, sino que necesitaba una relajación profunda. Comenzó terapia para adaptarse a su nueva situación de vida estando desocupada. Esta problemática abunda en los últimos años porque el miedo a la inseguridad laboral es grande. La situación de despido produce un desequilibrio tal, que la fibromialgia no se puede controlar”.


Con el estrés, el cerebro segrega una hormona que activa un gen de las células grasas, haciendo que éstas crezcan en tamaño y en numero”. También el estrés puede llevarse al abuso de bebidas alcohólicas, de drogas y otros comportamientos compulsivos.


Olga, además, tenía insomnio, ya que a los dolores corporales se le agregaba no conciliar el sueño lo que le provocó agotamiento mental y fatiga crónica. “Tenía 38 años y un año de tratamiento, donde buscamos generar relajación con camas terapeúticas, además del viaje que realizamos para acompañarla a un spa en la provincia de Córdoba para aislarla y lograr que se descontracture. Con yoga y masajes diarios logró relajarse y mejorar su situación, ya que después de un año y medio, está casi curada. A Olga le cuesta canalizar sus estados emocionales, porque otros pacientes, por ejemplo, lloran y se descargan, pero ella produce una contracción muscular que se ha podido equilibrar con distintas terapias y tratamientos. No hay cura, pero podemos controlar que cambie su estilo de vida para tener una mejor calidad de vida”.

El estrés tiene tres fases de desarrollo: “alarma de reacción” es cuando el cuerpo detecta el estímulo externo y se produce la tensión; “adaptación”, ya el cuerpo toma contramedidadas defensivas hacia el agresor; “agotamiento”, donde comienza a agotarse las defensas del cuerpo y aparece el distrés. No existen medicamentos para combatir en forma directa estas problemáticas. Lo esencial es hacer caminatas diarias y lograr disminuir la adrenalina y “parar la máquina. La meditación y los ejercicios de respiración han demostrado ser muy efectivos para controlar el estrés. “Los pacientes en tratamiento suelen tener repetición de episodios; es por eso que recomendamos que mantengan una rutina de gimnasia y caminatas para liberar tensiones. El estrés y el distrés se producen internamente por la cantidad de estímulos que uno va generando”: Los ataques de pánico son los síntomas que mayormente generan y logran movilizar a quienes los sufren para acercarse a un especialista. “Los ataques de pánico son muy comunes en este momento. Una paciente llamada Patricia tuvo como elemento disparador de los ataques la pérdida de su hijo por un accidente automovilístico. Ella en su momento fue drogodependiente y mantenía la tendencia a la depresión. Observaba síntomas como transpiración en su cuerpo, sentirse inmóvil y necesitar ayuda para poder transitar en la calle. Comenzó terapia y pudo mejorar su estado”.

Esta derivación del estrés es tratada con apoyo psicológico o psiquiátrico, además de medicación ansiolítica, dependiendo de la gravedad del caso. Con la llegada de fin de año, todo parece acelerarse y las consultas aumentan. “En esta época, estamos viendo muchos casos de consultas por estados depresivos y de los síntomas emocionales, que podemos evaluar como derivaciones del estrés, y si analizamos cada una, tienen una fuerte relación con las sensaciones que en esta etapa del año son evidentes en la mayoría de las personas, como por ejemplo: irritabilidad, fatiga, preocupaciones y pensamientos persistentes o ideas incapaces de dominar como el insomnio, logrando la disminución de las defensas, siendo el estrés la alarma para hacerse tratar ante distintos problemas de salud que se manifiestan. Pero también puede aparecer el distrés, que es el “estrés malo”, ya que son las consecuencias negativas del sujeto sometidos por un largo tiempo al estrés. Puede desencadenar la posibilidad de contraer enfermedades graves como psoriasis, vitiligo y hasta cáncer”. El distrés puede soportarse mejor en algunos organismos que en otros. Los distintos síntomas pueden aparecer en personas jóvenes, que rápidamente pueden recuperarse con mayor facilidad por la cantidad de defensas que su cuerpo puede desarrollar, como también en adultos que se recuperan con un ritmo muy lento. “El argentino tiene unas espaldas muy amplias donde soportar agresiones sociales, personales, con el agravante de, al llegar a fin de año, ve las pérdidas de la vida que se hacen más notorias. Entonces, todo lo que era estrés se potencia y aparece el distrés. Por eso es recomendad la gimnasia y el cambio de vida”. El estrés y distrés afectan a todos, no hay razas ni marco social que no lo padezcan. Los individuos con una personalidad competitiva autoexigente, apegados al trabajo y obsesionados con el éxito, son los más propensos a experimentarlo. “A veces las personas con más alto nivel económico tienen mayor grado de estrés porque, más tenés, más complicás tu vida, y peor es tu calidad de vida. Está comprobado que una persona con necesidad de tomar más decisiones tiene más complicaciones y produce situaciones que al no poder manejar, amplían sus problemas y debe consultar con un psicólogo o psiquiatra. Asimismo, puede sufrir de problemas cardíacos, ya que es otra tendencia en aumento por consecuencia del estrés. Por ese motivo se incrementaron las muertes causadas por el deterioro cardiológico y la alta presión cardiovascular”. La obesidad es un problema mundial y puede asegurarse que está generada por el estrés. “A los obesos e hiperobesos, lo primero que se les hace, es el nivel de ansiedad. Tuvimos varios pacientes con depresión y estrés, que con un patrón genético con tendencia a engordar, empeoraba su situación, sin tener un freno. Nosotros los contuvimos. Hacíamos que hicieran gimnasia todos los días, sumamos la rutina de practicar yoga y bajar la adrenalina para que no estuvieran alterados, porque el mismo estrés hace que se produzcan hipertiroidismo y diabetes.

Con el estrés, el cerebro segrega una hormona que activa un gen de las células grasas, haciendo que éstas crezcan en tamaño y en numero”. También el estrés puede llevarse al abuso de bebidas alcohólicas, de drogas y otros comportamientos compulsivos.

Sentimientos de inquietud, frustración o apatía pueden acompañar al estrés. Casi como la revelación de una solución mágica, el Dr. Russo determina una solución eficiente que es conveniente no olvidar y aplicar en la vida. “Definir la cantidad de horas de trabajo y equipararlas con las de descanso, sería el primer paso. Practicar yoga, reiki y lograr una rutina de ejercicio para lograr mantenerse relajado, Existen tratamientos médicos con la tecnología de cámaras de relajación infrarroja, con la cula se consigue un resultado muy eficiente. No hay que llegar a los extremos de tocar fondo y terminar internado por un infarto o un ataque de pánico. Podemos cuidarnos saliendo a caminar, alimentándonos mejor e incorporar, por ejemplo, la ingesta de té de valeriana y otros recursos naturales”.





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