Centro de Nutrición Dr. Norberto Russo
 

Infrafit: Asesino de grasas

Los rayos infrarrojos destruyen sin piedad toda la grasa escondida. El tratamiento ataca sólo donde más se necesita, sin tocar la masa muscular. Los resultados están corroborados por la Sociedad Chilena de Obesologos.





La obesidad ha sido calificada por los médicos como una enfermedad presente en millones de personas, hombres y mujeres, niños y viejos, ricos o pobres. En Chile la incidencia es de un diez por ciento en el nivel alto, un veintidós por ciento en el medio y un cuarenta por ciento en el más bajo. Los gordos sufren porque el mundo es de los flacos.

Las mujeres deben ser delgadas y bellas, los hombres atléticos y proporcionados. El culto social a la belleza física causa grandes daños psicológicos y, en los casos más graves, las personas sufren serios trastornos respiratorios, cardiovasculares, renales. Por eso, rollos y grasas fueron durante mucho tiempo el centro de atención del Ingeniero Marchesi. Creó un software computacional para obtener un completo diagnóstico clínico de estos pacientes. Es el que aplica Aldo Guida en Infrafit. Se analiza altura, peso, edad, actividad física, tipo de alimentación. Así se determinan los valores medios de grasa en el cuerpo. Luego se hace una medición tricompartamental. Con un aparato se mide la grasa subcutánea en diferentes puntos. Después se miden circunferencias y huesos. Finalmente se hace un chequeo médico para determinar la intensidad y frecuencia de las sesiones. La información se ingresa a un computador y queda almacenada en una tarjeta individual. Con ella se regula la máquina de rayos a las necesidades de cada individuo.

Es un sistema en base a calor profundo junto con ejercicios. Se aumenta el metabolismo basal, es decir, la cantidad de energía que una persona necesita para mantener sus funciones básicas activadas en reposo. El paciente se sienta en la máquina y tiene que pedalear. Mientras tanto, dentro de ésta se encienden una serie de luces infrarrojas. La cantidad está determinada por la zona que se desea atacar y la gravedad del problema. Los rayos infrarrojos calientan la grasa del lugar donde apuntan y ésta se transforma en moléculas más pequeñas o triglicéridos que entran en el sistema circulatorio. A través del pedaleo, los glúteos, los músculos más grandes del cuerpo, llaman a los triglicéridos para convertirlos en energía. El sistema funciona engañando al hipotálamo. Con el calor le estamos diciendo que no necesita la grasa. Así, se la ataca de manera fisiológica sin dañar la masa muscular.

Este tratamiento no busca bajar drásticamente de peso. No prometemos perder diez kilos en quince días. La gente confunde grasa con peso. Los fisicoculturistas pesan mucho y no tienen grasa. La solución no es adelgazar, sino eliminar las grasas. La Sociedad de Obesólogos de Chile investigó su efectividad. David Calderón, médico del deporte y obesólogo, analizó a un grupo de pacientes "con un criterio científico, y el sistema funciona". Modifica la composición corporal, es decir, "baja grasa y mejora el aspecto muscular". Esto sólo lo logran atletas de alto rendimiento sujetos a entrenamientos diarios de varias horas. "Únicamente con ese nivel de trabajo se llega a cambiarla".


TALLARINES… ¡SI!

Este ataque despiadado a las adiposidades tiene algunas normas. Los que quieran quedar como un tallarín comprobarán con horror que si dejan de comer para acelerar el tratamiento no lograrán su objetivo. Por eso, a Aldo Guida no le gustan nada, pero nada, las dietas drásticas. Prohibimos las hipocalóricas o los medicamentos, porque por un lado le estoy diciendo a mi cuerpo que no necesita la grasa y por otro lado le digo que sí, porque me estoy muriendo de hambre. Para delicia de los golositos no están prohibidas las pastas, pan, papas o arroz. ¡Todo lo contrario! Hay que comer normalmente, sin excesos, en base a simples indicaciones. Además, se sugiere hacer ejercicios aeróbicos para que el proceso sea más rápido. Todos son recomendables, excepto la natación, porque la grasa es un excepcional aislante térmico y una de sus funciones es mantener la temperatura corporal. Si hace frío se tiende a guardarla como protección. La terrible celulitis también parece sucumbir frente a los rayos rojos. Previo al tratamiento se hace una electroestimulación a estas células adiposas asfixiadas, se aplica presión electromagnética para reactivar la circulación sanguínea y liberar la célula estrangulada. Entonces entra al infrafit y luego a un drenaje linfático. Aunque a primera vista pudiera parecer un tratamiento exclusivamente para mujeres, el 40% de los clientes son hombres.





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