Centro de Nutrición Dr. Norberto Russo
 

Motivación, la mejor droga para adelgazar

El 50% de los pacientes que hacen tratamientos para adelgazar abandonan antes de lograr su objetivo, así lo determina un estudio efectuado en 8500 personas en España EE.UU y Francia, y los investigadores evaluaron que la causa fue la desmotivación. Analizando estos estudios y con una experiencia de 25 años con pacientes que padecen obesidad, considero que es importante reflexionar sobre el tema de la motivación para adelgazar.



Motivación para comer y adelgazar.

Son pocas las personas que comen porque tienen hambre, la mayoría de mis pacientes obesas dicen que jamás han sentido hambre porque siempre comen antes de que su cuerpo siente la necesidad. Deberíamos aceptar que comer es un placer, se trata de una gratificación primaria que nos hace sentir bien; Es también un tranquilizante natural que nos calma. La gratificación oral de comer es algo que se nos instruye aún antes de que seamos capaces de pensar, sobretodo con lo que respecta al azúcar, cuando un bebe nace le meten un chupete con azúcar, en un cumpleaños lo homenajean con un gran pastel. El comer es un símbolo de cariño, que magnifica el placer cuando se trata de una experiencia compartida. Cuando se visita a un amigo lo primero que esta hace es ofrecerle de comer o beber; si Ud., rehúsa no solo rechaza su comida, si no también su hospitalidad.


Buscar motivaciones positivas

Son pocos los que engordan por dulces, el pensador que hay en Ud., no come; el que come es esa parte que Ud., siente. Todos los pensamientos lógicos racionales no harán nada para ayudarle a bajar de peso. A la parte que Ud., siete no le interesa lo que piensa. R azón por lo que es tan fácil entusiasmarse con la idea de bajar de peso después de comer cuando ya esta calmado su apetito.

La razón principal por lo que la gente no puede bajar de peso es que no tiene un motivo válido para hacerlo, porque para que uno pueda decidirse a bajar de peso debe aliar una razón cargada de motivación: buscar una motivación positiva que ocurre si baja de peso. Buscar un motivador negativo, que sucede si no baja de peso.

Tanto uno como otro funcionan siempre y cuando sean muy fuertes. Sólo Ud., determina su propia motivación y debe encontrarla.

En el mundo de opciones que se abre ante Ud., algún incentivo debe ser lo bastante fuerte para propiciar el cambio de vida que desea.


Es necesario reconocer que hay una parte emocional de nuestra mente que nos impulsa a comer y que a veces es tan fuerte que en vez de bloquearla, canalizarla sería más útil a su objetivo. Para ayudar a canalizar la motivación además de reconocer la enfermedad que padece.


Recuerde dos conceptos: su cuerpo es producto de la vida que lleva y lo que necesita es un cambio de vida y no de cuerpo solamente. Primero es lo primero: para que Ud., baje realmente de peso primero debe decidirse a bajar de peso.





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